Guerra Franco-Prusiana
De Enciclopedia Militar El Gran Capitán
La Guerra Franco-prusiana fue un conflicto que marcó definitivamente la historia de Europa y que resultó determinante para el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914. Esta guerra tuvo una serie de repercusiones en toda Europa.
Por un lado, Italia consiguió definitivamente expulsar a los franceses de Roma aprovechando la guerra. Por otro lado, Rusia consiguió una derogación de las cláusulas del mar Negro en la Conferencia de Londres, celebrada entre diciembre de 1870 y marzo de 1871. Éste había sido el resultado del acuerdo establecido por Bismarck con el zar de Rusia el 27 de marzo de 1868, según el cual, si se producía el conflicto franco-prusiano, las tropas rusas se concentrarían en la frontera para paralizar a Austria-Hungría.
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| Bismarck (con casco) y Napoleón III tras la Batalla de Sedán |
En cualquier caso, la consecuencia más importante que se puede extraer de este conflicto es el cambio en las relaciones internacionales. A partir de estos momentos se inauguró una nueva constelación de poder cuya potencia hegemónica surgió gracias a la guerra: Alemania.
Las relaciones franco-alemanas serán, a partir de este momento, el eje en el que giren los acontecimientos. Sufrieron sucesivas crisis hasta determinar la configuración de los dos bloques y el inicio de la Primera Guerra Mundial. Solamente con tener en cuenta las negociaciones de paz tras la Gran Guerra y los tratados a los que se llegan, se observa hasta qué punto el paso del tiempo no borró, sino que acrecentó, las ansias de venganza del revanchismo francés.
Causas profundas del conflicto
Pese a todas las anteriores razones de tipo casi caballeresco, en realidad las implicaciones que subyacen en este conflicto son mayores que la simple, aunque importante, candidatura al trono español.
Dos tipos diferentes de motivaciones explican más claramente la guerra:
- A- Para Prusia, el conflicto significaba poder concluir la unificación perseguida incorporando a sus dominios los estados alemanes del sur.
Ya con anterioridad, en la guerra austro-prusiana de 1866, se habían enfrentado por la hegemonía en la Confederación Germánica. La victoria de Prusia en Sadowa y, por tanto, en la guerra, trajo como consecuencia que Austria perdiese su posición, surgiendo la Confederación de Estados Alemanes del Norte. Desde entonces, Bismarck tuvo como objetivo incluir bajo su dominio a los estados del sur que estaban protegidos bajo el amparo de Francia, pues deseaban seguir manteniéndose independientes. Este detalle no le haría renunciar al sueño de convertir a Prusia en el motor de construcción de la pequeña Alemania, pues estaba convencido de que incorporaría estos estados sin tardanza. Pero, al ver que ello no ocurría, el canciller aprovechó una fuerza en ascenso durante todo este período en Europa: los nacionalismos. Alimentó y fomentó a base de propaganda la idea de que se trataba de una guerra nacional contra un enemigo histórico, y le funcionó.
- B- La otra vertiente que subyace en este conflicto está relacionado con el establecimiento de la hegemonía en el continente europeo. Desde su llegada al poder, Napoleón III deseó convertir a Francia en el lugar que históricamente creía que le correspondía. Tenía ansias tanto imperialistas como hegemónicas y sabía perfectamente que Austria era una potencia en descenso, por lo que deseaba ocupar su influencia en la Mitteleuropa en claro perjuicio para Prusia, que era la potencia mejor colocada para obtener partido del hundimiento austro-húngaro.
Así pues, desde 1867, sobre todo motivado por el retroceso francés en el conflicto austro-prusiano, se supo que el enfrentamiento entre ambas potencias era inevitable.
Ahora vamos a dar un breve sumario de lo ocurrido en esta campaña, por los puntos de contacto que ha de tener con la ambiciosa campaña emprendida por el ejército alemán en 1914.
En los primeros días de Agosto de 1870, el primer ejército alemán, formado por 50,000 hombres, estaba concentrado en Wadern; el segundo, compuesto de 194,000 combatientes, había avanzado hasta la posición de Alsem-Grenstadt, y el tercer ejército estaba aun concentrándose en las orillas del Rhin.
Hasta entonces los franceses no habían hecho ninguna tentativa seria, limitándose a ligeros reconocimientos y pequeños ataques, pero sí habían observado los alemanes que los dos cuerpos franceses formados en Beldfort y Strasburgo se proponían pasar el Rhin y marchar sobre la Selva Negra.
El 2 de Agosto, los franceses, antes de terminar su movilización, iniciaron, con tres divisiones, un ataque contra Saarbruken, sin que entrasen en la plaza, no obstante haberla abandonado los alemanes. Después de esto las tropas francesas se diseminaron en el extenso arco comprendido entre el Nied y el Rhin, en tanto que los alemanes asomaron en grandes masas sobre el Saar.
Tabla de contenidos |
Operaciones militares
Primeras batallas
Desde este punto comenzó la gran campaña, de la que en forma de dietario referiremos los principales acontecimientos.
Día 4 de Agosto. En este día, 128 batallones, 102 escuadrones y 80 baterías alemanas, cortaron la frontera francesa y batieron las tropas francesas al mando del general Donay, el cual quedó herido en la acción. Mandaba las fuerzas alemanas el general Kirbash y aquellos llegaron a la vista de Froschviller, Elsasshansen y Eberbash.
Día 6 de Agosto. Tuvieron lugar las batallas de Worth y de Spicheren, en las cuales, los generales alemanes Bose y Steriometz, batieron a las fuerzas francesas regidas por los generales Frossard y Mac-Mahon. El resaltado de estas dos acciones empeñadas, fue la retirada de los franceses sobre Luneville, de un lado, y a Octingen, de otro.
El mariscal Mac-Mahon, en su retirada, tomó un camino que cortaba del todo su comunicación con el ejército del general Bazaine.
Se dirigió por el Sur hacia Neufelatran, desde donde marchó con sus fuerzas a Chalons por el camino de hierro.
El 5.° cuerpo de ejército francés que primero ocupó Nancy, recibió orden de marchar a Langres, pero al llegar a Charmes una nueva orden del cuartel general le hizo dirigirse a Toul; pero ya en Chaumart se dispuso que dicho cuerpo marchase definitivamente a Chalons para reunirse con el nuevo 12.° cuerpo reorganizado por el general Trochu.
Así se formó un ejército de reserva que quedó al mando del mariscal Mahon. Este ejército, aislado del de Bazaine, no pudo prestar a éste auxilio alguno, dejándole en frente del ejército alemán que avanzaba.
En tanto las divisiones de caballería alemana practicaban bastantes reconocimientos, obligando a los destacamentos de Caurobert a retroceder.
El 11 de Agosto el cuartel general alemán se trasladó a Saint Avolce, en la línea más avanzada.
En vista de la escasa resistencia que ofrecía el ejército francés, el alemán prosiguió su avance, llegando sus exploradores hasta Toul y el camino de Verdun, por un lado, en tanto que el ala derecha del segundo ejército se detenía cerca de Metz.
Día 14 de Agosto. Batalla de Colombay Nouilly. Como consecuencia de la nueva disposición del ejército alemán y con objeto de retardar la retirada del ejército francés del general Bazaine, los alemanes emprendieron el ataque y lograron el objetivo que se propusieron, puesto que las fuerzas de Bazaine apenas pudieron avanzar cinco o seis kilómetros, pero dejando el paso franco a los cuerpos del segundo ejército alemán para cruzar el río Mosela.
Mariscal Mac-Mahon
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| Mariscal Mac-Mahon |
Encargado el mariscal Mac-Mahon del mando y en vista de las noticias recibidas de la situación de las fuerzas de Bazaine, Mac-Mahon resolvió marchar a Reims, desde donde le sería posible, o bien regresar a París, dando un pequeño rodeo, o bien reunirse al ejército de Bazaine, si esto era aún posible. Se inclinaba ya el general Mac-Mahon a emprender decididamente el regreso a París, cuando recibió la noticia de que el general Bazaine contaba con la seguridad de poder seguir en dirección Norte y abrirse paso hasta Chalons, por Montmedy y Sainte Menchouid, sino ocupaban este camino enemigos excesivamente numerosos, en cual caso marcharía sobre Sedan y hasta por Meziéres hacia Chalons.
Estas afirmaciones de Bazaine decidieron a Mac- Mahon a renunciar a la idea de regresar a París, y el día 23 de Agosto emprendió la marcha hacia Stenay.
Mientras este ejército francés, dando un gran rodeo, se dirigía hacia el Este, el ejército alemán avanzaba en línea recta por el Oeste, de manera que ambos ejércitos, a medida que avanzaban, debían converger, llegando a la línea de Sainte Menchouid y Vitry.
El general Mac-Mahon acampó con su ejército en Reims y procuró unirse con Bazaine, y para impedirlo, los alemanes ocuparon la línea Vitry-Varennes.
Mac-Mahon continuó su marcha por los caminos más septentrionales que podían conducir a Metz, pero al saber que las fuerzas de Bazaine no habían podido romper la barrera alemana, creyó prudente emprender la retirada sobre París.
Y así lo hubiera hecho de no haber recibido del Ministro de la Guerra las más urgentes contraórdenes. "Si abandona usted a Bazaine estallará la revolución,,, había telegrafiado el Ministro al General.
Sacrificó Mac-Mahon sus convicciones de militar y expidió contraórdenes rectificando el movimiento emprendido, y el resultado de ello fue que las tropas, caladas por la lluvia, extenuadas a con- secuencia de las marchas por caminos pésimos, llegaron ya muy entrada la noche a los acuartelamientos que se les había designado.
Transcurrieron así dos días mortales hasta el 30 de Agosto, en que se pusieron en contacto ambos ejércitos.
Batalla de Beaumont
Los alemanes atacaron a las fuerzas francesas por tres puntos: Oches, La Chene y Vouziers.
El general Mac-Mahon había dispuesto para aquel día que todas sus tropas pasaran a la orilla derecha del Mosa, dejando en sus anteriores posiciones solo los bagajes y ambulancia.
Este plan no pudo cumplirse por el ímpetu del ataque alemán y porque los directores comprendieron la intención del mariscal francés.
Por esta causa Mac-Mahon emprendió la retirada lo más ordenadamente que le fue posible, haciendo retroceder a los refuerzos que ya se hallaban al otro lado del río. Solo el quinto cuerpo de ejército francés quedó batiéndose en Beaumont, en tanto que los demás cruzaban el Mosa, y Mac-Mahon daba las órdenes necesarias para que el ejército se concentrase en Sedan.
La intención del Mariscal no era presentar batalla en este punto, sino proveerse de víveres y dar descanso a sus tropas para retirarse sobre Meziéres, hacia donde se dirigía el general Vinoy con un cuerpo de ejército recientemente organizado.
El emperador Napoleón, que procedía de Carignan, se incorporó a Mac-Mahon el mismo día 30 de Agosto, y en la noche del 30 al 31 se practicaron varios reconocimientos para descubrir terreno hacia Meziéres y averiguar las posiciones del enemigo.
Los alemanes, con el objeto de impedir la retirada y detener a los franceses en Sedan, reiteraron sus ataques el día 31.
La posición de los franceses en Sedan, quedaba protegida por la plaza a retaguardia; el Mosa y los valles de Gíronne y del Floing, constituían una excelente línea defensiva, de la que el monte Calvario de Ylly era uno de los puntos más importantes, a causa de hallarse reforzado por el bosque de la Garenne, que detrás de él se extendía y desde el cual se elevaba un cerro que iba descendiendo hasta Bareilles, con numerosas hondonadas que ofrecían buena defensa. El camino que, en caso extremo, podría conducir el ejército francés al territorio neutral de Bélgica, pasaba por Ylly.
Así se llegó al día 1.° de Septiembre.
Batalla de Sedan
En las primeras horas de la mañana de este día, el general alemán Der Taun inició la batalla, atacando con una brigada la ciudad de Bareilles. Esta ciudad se defendió bravamente, levantando barricadas en las calles, haciendo fuego desde las casas, resistiéndose, en fin, hasta que la abrumadora superioridad del enemigo la obligó a ceder.
Al propio tiempo que el general Der Taun atacaba a Bareilles, otra división alemana atacaba a los franceses en La Moucelle, al Sur de Bareilles, de cual pueblo fueron desalojados.
Un casco de granada hirió al general Mac-Mahon en este combate de La Moucelle, y el Mariscal se vio precisado a transferir el mando, entregándolo al general Ducrot, que no era el más antiguo.
Ducrot, tan pronto como se hizo cargo del mando, ordenó que el ejército se concentrase en Yily y se emprendiese inmediatamente la retirada sobre Meziéres. A este efecto dispuso que una división asegurase el paso del río por Daigny y otras dos contuvieran al enemigo, en tanto que el resto de las fuerzas iniciaba la retirada y las divisiones de la segunda línea se ponían en movimiento hacia el Norte.
Pero estas órdenes no llegaron a cumplirse porque el general Wimpffen se hizo cargo del mando del ejército, exhibiendo para ello una orden escrita del Ministro de la Guerra.
El general Ducrot cedió el mando y Wimpffen, considerando imposible la retirada sobre Meziéres, tomó una dirección opuesta, la de Carignan, creyendo poder así reunirse con el ejército de Metz.
Las divisiones de segunda línea, que habían iniciado ya el movimiento ordenado por Ducrot, recibieron orden de volver atrás.
Inmediatamente comenzó el avance, atacando el ala derecha de los alemanes hacia Daigny.
Pero esta primera tentativa de los franceses para abrirse paso hacia Carignan, no obtuvo resultado eficaz, y en cambio fue causa de que los alemanes, corriéndose hacia el Este, cortaran al ejército francés la retirada sobre Meziéres, al propio tiempo que el cuerpo de ejército alemán del general Kirchbac cortaba la retirada por el camino de Bélgica.
En tanto que los ataques franceses eran rechazados en Daigny y Bareílles, catorce baterías alemanas tomaban posición en las colinas de Saint-Menges y fuertes columnas de infantería avanzaron hacia Fleigneux, con lo cual quedó casi cerrado el anillo que los alemanes formaron alrededor de Sedan.
Los franceses hicieron supremos esfuerzos para romper el círculo en que lentamente se les encerraba y el general Gallifet, con tres regimientos de caballería, dio una carga sobre las fuerzas que atacaban el Calvario de Ylly. A la vez, por el Norte de Givonne, redoblaron sus esfuerzos los franceses para romper el cerco, como lo hicieron también por Floing, sin obtener ningún resultado, pues ya los fuegos de las baterías del ejército alemán del Mosa y las del de la guardia se cruzaban, produciendo un efecto abrumador en las baterías francesas.
Convencido el general Wimpffen de la gravedad de la situación, ordenó un nuevo movimiento sobre el Calvario de Ylly, que fue recobrado y perdido nuevamente, así como el bosque de la Garenne. Solamente la división Liebert continuó conservando su fuerte posición en las colinas situadas al Norte de Casal, pero al tomar los alemanes Floing, comenzaron a escalar dichas colinas, en tanto que otras fuerzas atacaban los pueblos de Gaulier y Casal, de modo que la división Liebert, atacada por ambos flancos, tuvo que ceder, debiendo su salvación a la heroica carga de la caballería francesa de Margueritte, el cual cayó gravemente herido, sustituyéndole Gallifet en el mando.
Fue esta carga heroica el más notable episodio de la batalla; los jinetes franceses lograron romper las primeras líneas alemanas, pero no pudieron ir más allá y hubieron de retroceder verdaderamente diezmados. El sublime sacrificio de la caballería francesa no pudo cambiar la suerte de la jornada.
A las cinco de la tarde las tropas francesas se replegaron a la ciudad, perseguidas por las bombas y granadas de la artillería alemana.
La batalla estaba perdida para los franceses.
El general Wimpffen propuso al Emperador atravesar las líneas alemanas en un supremo esfuerzo, pero Napoleón se negó a ello y ordenó al general que parlamentase con el enemigo.
El general Reille fue encargado por Napoleón de llevar al Rey de Prusía la siguiente carta:
Monsieur mon frére: N' ayant pas pu mourir au milieu de mes troupes, il no me veste qu' a remettre mon épée entre les mains de Votre Majesté.
Je suis de Votre Majesté le bon frére.—Napoleón.
Sedan le 7 Sept. 1870.
A esta carta del Emperador, contestó el Estado Mayor alemán diciendo que enviase un oficial plenamente autorizado con quien tratar de la rendición del ejército de Sedan.
El general Wimpffen fue el encargado de estipular las condiciones de la rendición. La negociación tuvo lugar en la noche del 1 al 2 de Septiembre. Los alemanes exigieron la rendición absoluta de todo el ejército, que quedaría desarmado y prisionero, dejando libres bajo palabra a los oficiales.
Estas duras condiciones no quiso admitirlas el general Wimpffen, pero como se le indicó que, si antes de las nueve de la mañana siguiente no se aceptaban las condiciones impuestas, la artillería alemana rompería el fuego contra Sedan y realmente era imposible toda resistencia, se firmó la capitulación el día 2 de Septiembre.
Sedan costó a los franceses 17,000 bajas, 104,000 prisioneros, tres banderas, 419 piezas de artillería de campaña y de plaza, 139 cañones de fortaleza, 66,000 fusiles, 1,000 furgones de bagajes y 6,000 caballos aptos para el servicio.
Los alemanes 9,000 muertos y mucho mayor número de heridos.
Las fuerzas francesas prisioneras fueron concentradas en la península de Iges, formada por el Mosa, y más tarde internados en Alemania.
En tanto que la mitad del ejército alemán proseguía su marcha hacia París, la otra mitad permanecía frente a Metz, custodiando la plaza.
Los primeros días de sitio nada intentaron los franceses porque estaban ocupados en reorganizarse y proveerse de municiones y víveres.
El 25 de Agosto el mariscal Bazaíne tomó la ofensiva, pero no con ímpetu, sino como una demostración de existencia, porque el propio Mariscal escribía al Ministro de la Guerra, que la escasez de municiones de artillería hacía imposible el paso por entre las filas alemanas, a menos que los sitiadores se vieran forzados a retirarse por efecto de los ataques procedentes de fuera de la plaza. Al mismo tiempo el General pedía al Ministro que le informara de la situación de ánimo de París, lo que quiere decir que en la conducta de Bazaine influían también las miras políticas.
Seguramente la contestación del Ministro no debió ser muy halagüeña, por cuanto el Mariscal decidió abrirse paso por la fuerza de las armas.
Se distribuyeron a las tropas raciones para tres días y se les proveyó de los pertrechos necesarios. El día 31 de Agosto la división Montandon salió del fuerte de Quenlen y avanzó al encuentro del enemigo.
Batalla de Noisseville
La división citada, apoyada por los fuegos del fuerte, avanzó y rechazó a las avanzadas alemanas hasta Aubigny, en tanto que fuerzas considerables, marchando frente al fuerte de Saint-Julien, tentaban el abrirse paso entre los sitiadores por el lado Norte.
Los sitiadores advirtieron a tiempo la maniobra del enemigo y dispusieron sus tropas para rechazarla, y el combate quedó limitado a ligeras escaramuzas.
Parecía todo apaciguado y como si los franceses hubieran renunciado a su tentativa, cuando los cañones del ejército de Metz abrieron el fuego.
El mariscal Leboeuf recibió orden de avanzar por ambos lados del valle de Saint-Barba, para envolver la primera división prusiana en Levigny, mientras el cuarto cuerpo engendraría un ataque de frente. El sexto cuerpo francés debía caer sobre CharIy-Malny, yendo a su frente el mariscal Canrobert.
Se entabló el combate, luchando bien el ejército francés y alcanzando ventaja al Sur de Levigny, donde obligaron a retirarse a las fuerzas prusianas que defendían aquella posición.
Los alemanes resistieron, pero no lograron evitar que los franceses cruzasen sus filas y amenazasen desde Levigny y por el flanco a Noisseville.
La noche puso término al combate, que se reprodujo el 1.° de Septiembre.
Bazaine indicó a sus generales que ante todo urgía apoderarse de Saint-Barba, porque era la llave del camino del Norte que quería hacer seguir a su ejército, pero apenas se hizo evidente para los alemanes la dirección que tomaron los franceses, abrieron fuego sobre éstos y les obligaron a retroceder y a encerrarse de nuevo en la plaza.
En tanto que esto ocurría en Metz, las fuerzas francesas que mandaba el general Vinoy, que no tomaron parte en la batalla de Sedan, iniciaron su retirada sobre París, y después de haber llegado a Laon y Soissons por difíciles caminos y burlando la vigilancia de los alemanes, llegaron a la capital de Francia cuando la revolución había estallado, proclamándose la república y erigiéndose Gambetta en Ministro de la Guerra, teniendo por subsecretario a M. Freyxinet.
A su vez los alemanes, después de reorganizar sus tropas, continuaron el avance sobre París, sin reñir nuevos combates en aquellas regiones, y el día 19 de septiembre establecían el sitio de la gran ciudad.
Fin de las operaciones
El 23 de septiembre el general Werder tomaba Toul; el 28 del mismo mes entraban en Estrasburgo; hasta el 15 de octubre se entregaron a las operaciones necesarias para completar el sitio de París; el 10 de octubre, el general Der Tann vencía en la batalla de Artenay; el día 11 el mismo general derrotaba a los franceses en la batalla de Orleans y ocupaba la ciudad de este mismo nombre; el día 15 el Gran Duque de Mecklenburgo se apoderaba de Soissons; el 18, el general Wittih dio un asalto a Chateandun; el 21 los parisienses fueron derrotados en la salida que hicieron hacia la Malmaison; el 30, los alemanes asaltaron La Bouspt; el 24 tomaron a Schiattstadt; el 9 de noviembre se apoderaron de Verdun y derrotaron a los parisienses en Colmiers; el 10 del mismo mes entraron en Breisach; el 28 vencían en la batalla de Beanne-le-Rolande y en la de Amiens y tomaban La Fere; el 2 de diciembre libraron con éxito la batalla de Loigny-Poupry; en 30 de Noviembre y 1.° de diciembre impidieron la liberación del ejército de París; el 3 y el 4 de Diciembre dieron y ganaron otra batalla en Orleans; en 1.° de enero tomaron a Mezíéres; el 10, 11 y 12 sostuvieron con éxito la batalla de La Mans; los días 15, 16 y 17 la de Sisorine, y el 19 la de San Quintín y la de Mont-Valenciennes, y, por último, el 29 de enero los alemanes ocuparon los fuertes de París después de firmado el armisticio.
Hemos dejado para lo último los sitios de Metz y de Beldfort, por que merecen párrafo aparte.
El día 7 de octubre, el tercer cuerpo francés del ejército de Metz, que había avanzado por la orilla derecha del Mosela sobre Malroy y Noisseville, atacó a los sitiadores, pero esta operación se redujo a un amago que tenía por objeto disimular otro ataque más importante que se inició el día 8 y prosiguió durante varios días, al cabo de los cuales, vencido nuevamente el ejército francés, hubo de reintegrarse a Metz.
Aún continuó durante algunos días el duelo de la artillería, pero la situación en Metz era ya insostenible. El día 8 el gobernador de la plaza había anunciado que solo disponía de víveres para doce días. En vista de ello, se reunió el día 10 el Consejo de Guerra y éste acordó persistir en la resistencia y defensa de la plaza.
El mariscal Bazaine envió entonces al general Boyer a Versalles a negociar la salida de la guarnición. En Metz habían ocurrido ya motines por la falta de substancias alimenticias; el día 20 se hizo la última distribución de víveres. La gestión que hizo el mariscal Bazaine cerca del Gobierno imperial no dio resultado, y, en vista de ello, el día 24 se reunió el Consejo de Guerra y reconoció la necesidad de negociar con el jefe del ejército sitiador.
Se verificaron varias entrevistas entre sitiados y sitiadores sin llegar a un acuerdo, porque el mariscal Bazaine pedía la libre salida de su ejército para Argel y los alemanes exigían la capitulación sin condiciones, pero por último se rindió la plaza, quedando prisionero de guerra el ejército que la defendía.
Por virtud de esta capitulación quedaron prisioneros 6,000 oficiales y 167,000 individuos de tropa, además de 20,000 soldados enfermos, y cayeron en poder del invasor 56 águilas imperiales, 622 piezas de artillería de campaña y 876 de plaza, 72 ametralladoras y 260,000 fusiles.
Los prisioneros fueron internados en Alemania.
Todo lo contrario que en Metz ocurrió en Beldfort. El coronel Deufort, jefe de la plaza, la defendió heroicamente hasta el último momento, hasta que se pactó el armisticio entre las fuerzas beligerantes, y aún así y todo no consintió en rendir la plaza hasta que recibió por escrito la orden del Gobierno de su nación.
El coronel Deufort y todas sus tropas salieron de Beldfort con todos los honores de la guerra, llevando consigo armas y bagajes.
En cuanto al sitio de París, terminó con el armisticio negociado por Julio Favre en representación del Gobierno francés.
El 28 de Enero se firmó el convenio, en el cual, entre otras cosas, se concertaba lo siguiente:
Que París, una vez provisto de víveres, no volvería a defenderse; entrega de todos los fuertes; desarme de las tropas de la plaza; cese de las hostilidades en la zona de París.
El sitio de París duró 132 días y a su terminación los alemanes recibieron de los sitiados 602 piezas de artillería, 1.770,000 fusiles y 1,000 furgones de municiones, 1,362 cañones de gran calibre, 1,680 cureñas, 860 juegos delanteros o avantrenes, 3.500,000 cartuchos de cañón, 4,000 quintales de pólvora, 200,000 granadas y 100,000 bombas.
El tratado de Francfort puso término a esta cruenta guerra, que costó a Francia la pérdida de dos importantes provincias y una indemnización de guerra de 6,000 millones de francos.
El Ejército Francés
El Ejército Francés del Segundo Imperio era consecuencia en muchísimos aspectos del que ideara y organizara St.Cyr en 1818. Este Ejército, con una imagen marcial y brillante y un largo historial de victorias:Crimea, Argelia, Italia, escondía una organización bastante imperfecta. El Ejército del Segundo Imperio no contaba casi con reservas,esto lo iba a dejar en inferioridad numérica frente a la bien engrasada máquina de movilización Prusiana.
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La Victoria Prusiana sobre Austria en 1866,habia abierto los ojos y alarmado a la vez a los altos mandos militares franceses.Estaba en marcha un plan de modernización del Ejército, pero en 1870 quedaba aún mucho por hacer.Según la ley del servicio militar, este duraba 7 años y existía la posibilidad de redención en metálico o sustitución.
En 1868 se promulgo una nueva ley de servicio militar.Fue un compromiso entre las ideas antiguas y las nuevas que necesitaba el ejército. Se redujo el servicio activo a 5 años y siguio la sustitución de reclutas.Con el resto de mozos que se libraban por sorteo se creo una Guardia Nacional, se hacía instrucción 14 días al año durante un periodo de 5.
Para 1875 se pensaba contar con una Guardia Nacional de al menos 800.000 hombres.Lo cierto es que en 1870 el Ejército Regular no pasaba de 250.000 y la Guardia Nacional estaba aun en mantillas, existiendo muy pocas unidades organizadas.
Al menos se contaba con un magnifico fusil para la epoca,el Chassepot, superior al Dreyse de los Germanos.Se habian fabricado, realizando un gran esfuerzo económico, mas de un millón de fusiles.En cambio la artillería no consiguió los fondos para modernizarse,solo en los fusiles había gastado el Ministerio de la Guerra 113 millones de francos de entonces. Se intento un plan de modernización de materiales tras 1866,pero la artilleria francesa siguio con sus piezas de avancarga de bronce, inferiores a las Krupp alemanas.
Otro claroscuro del Ejercito frances era la composición de la oficialidad de campaña. St. Cyr fue un decidido partidario de la promoción interna de las clases de tropa,la Ley de 1818 establecía que un tercio de las plazas de Teniente se debían reservar a las clases de tropa y los suboficiales.En la práctica fueron bastantes más, en 1870 de los 18.643 oficiales en activo del ejército francés, 11.347 procedían de las filas de tropa y 7.292 de la Academia Militar.Como necesitaban una media de 20 años para ascender a oficial en los empleos de tropa y suboficial, la edad media de un Teniente francés era de 40 años y de 50 los capitanes.
Este sistema creaba veteranos y experimentados Jefes de Sección y compañía,pero se ignoraban aspectos como: el estudio,la iniciativa, los trabajos de Estado Mayor,los avances en armamento y tácticas,las maniobras, etc. Abundaban en cambio las Paradas, Desfiles, los bailes y demas tinglados sociales de la vida de guarnición.
Los Bajos sueldos y la lentitud en los ascensos,casi bloqueados en los suboficiales, hacian caer a gran parte de la oficialidad y los suboficiales en la apatía y la indolencia.
Napoleón III habia recreado una unidad mítica y de élite del I Imperio, la Guardia Imperial.
La Guardia Imperial Francesa, al mando del General Bourbaki, contaba con 2 Divisiones de Infanteria y 1 de Caballeria.
La División de Caballería contaba con los Regimientos de Cazadores,Dragones, Lanceros,Guías, Coraceros y Carabineros de la Guardia. Cada Regimiento a 6 escuadrones.
Las 2 Divisiones de Infantería contaban con 2 brigadas a 2 Regimientos.La 1 División era de Voltiguers,infanteria ligera, la 2 División tenía 3 regimientos de granaderos y 1 de Zuavos, aparte existía un batallón de cazadores a pie. La Guardia se completaba con 2 Regimientos de artillería.
El Ejército de linea contaba con 100 Regimientos de Infantería y 20 batallones de cazadores. Cada Regimiento se componía de 3 batallones de 6 compañías activas y 2 de depósito. Las Divisiones de Infantería solian contar con 4 regimientos de infantería y un batallón de cazadores, en algun caso sustituidos por regimientos de Zuavos o de Tiradores Argelinos.
La Caballería se componia de 50 Regimientos. 10 de Coraceros,12 de Dragones,8 de lanceros,12 de cazadores y 4 de húsares. Los regimientos de Dragones y Coraceros tenian 4 escuadrones activos y 1 de depósito, el resto contaban con 5 escuadrones activos más el de depósito.
La Artillería se organizaba en 15 Regimientos de Campaña y 4 a Caballo.Cada Regimiento contaba con 8 baterías activas a 6 piezas y 4 de depósito.Con la movilización a cada División se le agregaban 2 baterías y el resto pasaba a la reserva de los Cuerpos de Ejército, siete desde 1859.
El Ejército se completaba con 1 Regimiento de Pontoneros, 3 de Ingenieros,2 regimientos de Tren de Artilleria y 3 del Tren de equipajes.
El Ejército de la CANC y sus aliados del sur de Alemania
Enfrente del Ejército del Segundo Imperio Francés, al otro lado de la Colina, estaba el Ejército de la Confederación Alemana del Norte, liderada por Prusia, y sus aliados del sur.
El Ejército de la CANC estaba organizado al modo Prusiano. Comandante en Jefe era el Rey Guillermo de Prusia. Era un ejército basado en la conscripción obligatoria y universal. A los 20 años los reclutas entraban en filas por 3 años, seguidos por 4 más en la Reserva. A los 27 se pasaba al Landwehr.
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En 1870 este Ejército llamó a filas a 730.000 hombres entre los 20 y los 28 años, más las fuerzas del Landwhr como reservas de segunda linea.
El Ejercito se organizaba sobre la base de un Cuerpo de Ejercito de la Guardia, 12 C.E de linea y una División de Hesse. Cada cuerpo contaba con 2 Divisiones de Infantería y una brigada de Caballería, excepto XII C.E de Sajonia, que contaba con una División completa de esta arma.
En pie de Guerra el ejercito de la CANC, sin contar reservas y Landwehr , tenía 12.777 oficiales, 543.058 soldados , 155.896 caballos y 1.212 piezas de artillería.
El CE de la Guardia, mandado por el Príncipe de Wurttemberg tenía 2 Divisiones a 2 brigadas de 2 regimientos. La infantería de linea se componía de 118 regimientos de 3 batallones, 2 de mosqueteros y uno de fusileros, nombres tradicionales. Contaba también con 18 batallones de cazadores, Jager. Cada batallón con 4 compañías, en total unos 1.000 hombres.
La Caballería, aparte de la División de la Guardia, estaba formada por 76 Regimientos repartidos entre Húsares, Ulanos, Coraceros y Dragones. Cada regimiento a 4 escuadrones activos y uno de depósito, unos 700 hombres por regimiento. Los regimientos de Dragones solían estar asignados a la Divisiones de Infanteriía, Coraceros, Ulanos y Húsares se encuadraban en Divisiones de Caballería agregadas a los CE o a la Reserva General de Caballería.
La artillería la formaban 13 Regimientos de Campaña y un Grupo, Abteilungen, de Hesse. Cada regimiento a 3 Grupos de 3 baterías a pie y un grupo montado de 2 baterías.
Los estados del sur de Alemania, Baviera, Baden y Wurttemberg, no formaban parte de la CANC, pero habían adaptado sus ejércitos al modelo Prusiano. Por las clasulas secretas del tratado de Nikolsburg se comprometían a unir sus fuerzas a las de la CANC. Baviera aportaba 2 CE más y Baden y Wurttemberg una División cada uno.
De hecho la CANC y sus aliados era capaz de movilizar casi 1.200.000 soldados, de los que casi 500.000 se movían al poquísimo tiempo, gracias al eficaz método de concentración y movilización, hacia la frontera francesa organizados en 3 Ejércitos.